Barbara Cassin es filósofa y filóloga: su trabajo implica tomar distancia de las cosas, abstraerlas de lo cotidiano. Sin embargo, la inqueitud por Google –que dio origen a su libro Googléame– surgió a partir de una situación muy concreta: un hombre al que ella nunca había visto le dijo: “Yo la conozco, puse su nombre en Google”. Al día siguiente, Cassin se “googleó” y se dio cuenta de que había tres mujeres con su mismo nombre en la web. Una era una oftalmóloga norteamericana y la otra, una teniente comandante de la marina neozelandesa. Por diferentes razones, las tres se confundían entre sí en la red. Confusión que la llevó a investigar y a concluir que Google es la segunda misión de los Estados Unidos: la primera vendría a ser la de Bush contra el terrorismo.
“Es lo que el propio Google dice de sí mismo –explica Cassin–. Uno de sus lemas es: ‘Nuestra misión es organizar toda la información del mundo’. Es una misión universal de la que nadie puede escapar. Y el segundo lema de Google es: ‘No seas malvado’ (que el año pasado fue cambiado por la frase más inocua ‘Búsqueda, publicidad y aplicaciones’). Es explícitamente una declaracion de guerra del bien contra el mal. Y tanto la idea de misión universal como la lucha contra el mal es exactamente lo que predica Bush.”
–En su libro advierte que Google hace a los usuarios prisioneros de sus propios hábitos, ¿qué significa esto?
–Cuando uno busca algo, el mismo Google pone en tu computadora unos cookies que registran todos tus clics. Con ellos arma tu perfil de cliente, como si uno fuera un habitué de determinada casa de citas: la madama sabe exactamente los gustos de sus clientes.
–¿Y así es como hace su marketing?
–Exacto. Lo más curioso es que Google dice que lo que hacen es totalmente moral porque las empresas no pueden comprar un espacio de publicidad determinado. Sin embargo, la palabra que uno usa como clave para buscar algo se vende todas las mañanas en una suerte de mercado de valores. Por ejemplo,“cámara”, en singular, es más barata que “cámaras”, porque cuando uno tipea “cámara”, quiere saber qué es, cómo funciona. En cambio, si tipea “cámaras”, está buscando la mejor para comprarla. Entonces los anunciantes compran las palabras para que su nombre aparezca al costado de la página o del Gmail, cada vez que uno la escribe.
–¿Por eso Google fue mucho más exitoso que los demás buscadores?
–Claro, porque encima dicen que son dos veces buenos: no sólo los anunciantes no interfieren con tu búsqueda, sino que las publicidades que aparecen son especialmente para vos, ¡para ayudarte a encontrar lo que querías!
–Pero para eso te espían.
–Sí, y ahí es donde entra en juego la política de privacidad: el primer proceso que se le inició a Google fue cuando una chica le escribió un mail a su mamá para pedirle la receta de una torta y en la respuesta, además de la receta, recibió anuncios de libros de tortas. Y entonces se dio cuenta de que lo que ella le había escrito a su mamá había sido leído.
–¿Y qué respondieron desde Google?
–Le dijeron: “Nadie lo lee, es un robot, no te preocupes”.
–Pero es un robot que tiene una cantidad impresionante de información. ¿No es peligroso?
–Totalmente, porque incluso las reglas de privacidad y confidencialidad que uno supuestamente acuerda con Google, terminan con la leyenda: “Estas reglas pueden ser cambiadas en cualquier momento, leálas seguido”. Google es un poder trasnacional que puede cambiar las reglas cuando quiera y no tiene –ni debe– decirte lo que hace porque existe una “Patriot Act” en los Estados Unidos en la que obligan a entidades como Google a dar toda la información que tengan siempre que el gobierno se las pida, pero con la condición de que no digan que lo hicieron. Por algo son menos los norteamericanos que usan Google que los europeos. En los Estados Unidos lo usa entre un 60 y 70 por ciento de los usuarios de la net, y en Francia entre un 80 y 90 por ciento.
–¿Es peligroso, entonces, usar Google? ¿O es necesario?
–Las dos cosas. Y no hay que creer que los otros buscadores son mejores. Lo importante es ser más inteligentes, tener una mirada crítica y educar a los chicos para que sepan qué hay realmente en la red y que no tomen gato por liebre.”
Por Fernanda Nicolini para Critica de la Argentina.












No te mal viajes compadre asi son las grandes carnicerias norteamericanas microsoft…google…ECT..ECT…mientras no tengas problemas personales ,, familiares,,de dinero ,,,osea cual sea la cuestion ……psss nimodo..aver si algun dia algun latino pueda llegar a construir algun motor de busqueda,,sistema operativo,,ECT..ECT…y que nunca falten las criticas y superticiones…YA sabes …pfffffff nimodin asi es este mundo jejejejej saludos…..
Estimado, si tu mensaje tarda un poco en aparecer no es por censura sino por cuestion de tiempo.
Relajate !!!!!!